El huracán Polo se intensificó rápidamente durante la tarde y noche de este martes 22 de septiembre de 2026 hasta alcanzar la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, el nivel máximo de peligrosidad para ciclones tropicales, situándose en aguas del océano Pacífico frente a las costas del suroeste y occidente de México.

De acuerdo con el aviso meteorológico emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el centro del sistema se localizó a 335 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, registrando vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora, rachas devastadoras de hasta 325 kilómetros por hora y una presión atmosférica central excepcionalmente baja.

La dependencia federal y las coordinaciones de Protección Civil de Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California Sur activaron protocolos preventivos inmediatos ante el avance casi estacionario del meteoro, el cual se desplaza a una velocidad muy reducida de cuatro kilómetros por hora en dirección nor-noroeste, lo que prolongará los efectos de lluvias intensas y fuerte oleaje en las franjas costeras.

¿Qué estados resultarán más afectados por las lluvias y vientos del huracán Polo?

La amplia circulación del meteoro y el desprendimiento de sus bandas nubosas mantendrán condiciones de temporal severo sobre gran parte del Pacífico mexicano durante las próximas 48 a 72 horas:

  • Lluvias torrenciales e intensas: Se pronostican acumulados extraordinarios en las regiones costeras y montañosas de Guerrero, Michoacán y Colima, así como precipitaciones muy fuertes en Jalisco, Oaxaca y el sur de Nayarit, con riesgo latente de inundaciones repentinas y deslaves.
  • Oleaje elevado y marejada ciclónica: Conagua advirtió sobre olas de entre tres y cuatro metros de altura en costas de Guerrero y Michoacán; de dos a tres metros en Colima y Oaxaca; y de 1.5 a 2.5 metros en el litoral occidental de la península de Baja California y costas de Jalisco.
  • Rachas de viento huracanadas: Vientos sostenidos de 80 a 100 kilómetros por hora y posibles trombas marinas frente al litoral de las entidades bajo zona de vigilancia.

¿Cuál es la trayectoria proyectada y por qué preocupa su aproximación a Baja California Sur?

Los modelos numéricos de pronóstico indican que el huracán Polo continuará desplazándose paralelo al litoral nacional sin impactar de manera directa en tierra firme en el corto plazo, pero manteniéndose como un huracán mayor catalogado como "extremadamente peligroso":

  • Movimiento errático y lento: El fenómeno meteorológico se mantendrá semiestacionado en categoría 5 frente a las costas de Guerrero y Michoacán hasta el miércoles, absorbiendo gran humedad de aguas oceánicas con temperaturas superiores a los 30 grados Celsius.
  • Vigilancia para la península de Baja California: Hacia el fin de semana, el cono de incertidumbre proyecta un viraje gradual hacia el noroeste, aproximando el cuadrante peligroso del ciclón hacia las costas de Los Cabos y La Paz, por lo que autoridades marítimas ordenaron el cierre preventivo a la navegación menor en el puerto de Cabo San Lucas y Manzanillo.
  • Zonas de prevención oficial: La Secretaría de Marina (Semar) y Protección Civil exhortaron a los habitantes de asentamientos irregulares y zonas bajas a monitorear los boletines oficiales y tener listos los refugios temporales habilitados.

¿Qué medidas de seguridad y recomendaciones emitió Protección Civil?

Ante la fuerza histórica de este fenómeno tropical, las autoridades de los tres órdenes de gobierno han emitido las siguientes directrices obligatorias para la población:

  • Suspensión de actividades marítimas y turísticas: Prohibición total de navegación menor, pesca ribereña y actividades recreativas en playas con bandera roja debido a corrientes de retorno y olas rompientes de gran energía.
  • Precaución al transitar por carreteras federales: Evitar cruzar vados, ríos crecidos o arroyos en zonas rurales de la sierra de Guerrero, Michoacán y Colima, donde el suelo se encuentra saturado de humedad.
  • Plan familiar de contingencia: Guardar documentos esenciales en bolsas plásticas herméticas, contar con radio de baterías, lámparas, botiquín y reservas de agua potable y víveres no perecederos.