La popular antología criminal de Netflix, creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, estrena su nueva entrega titulada Monster: La historia de Lizzie Borden. Tras abordar las historias de Jeffrey Dahmer, los hermanos Menendez y Ed Gein, la franquicia enfoca sus reflectores en uno de los casos judiciales y crímenes con hacha más notorios del siglo XIX en los Estados Unidos.
La producción es protagonizada por la actriz Ella Beatty, quien interpreta a Lizzie Borden, la joven acusada de masacrar a su padre y a su madrastra en Fall River, Massachusetts, en el año 1892. El elenco principal se complementa con Rebecca Hall en el papel de su madrastra Abby Borden, y Charlie Hunnam como su padre Andrew Borden, bajo la dirección general de Max Winkler y Sarah Adina Smith.

¿De qué trata la nueva serie de Lizzie Borden en Netflix?

La miniserie de ocho episodios reconstruye los meses previos y posteriores a los asesinatos de Andrew y Abby Borden. La narrativa combina el drama histórico con giros de ficción psicológica, abordando teorías sobre la dinámica familiar, disputas financieras y la relación entre Lizzie y la empleada doméstica de la casa, Bridget Sullivan, interpretada por Vicky Krieps.
Uno de los aspectos más comentados de la entrega es la aparición de personajes y guiños fuera de época, entre los que destaca la participación especial de Sarah Paulson interpretando a la asesina en serie Aileen Wuornos, una adición narrativa que entrelaza distintas épocas del crimen real en la visión antológica de la serie.

El impacto del caso Lizzie Borden en la cultura popular

El juicio de 1892 convirtió a Lizzie Borden en una de las figuras más enigmáticas de la nota roja estadounidense. A pesar de ser absuelta por falta de pruebas concluyentes en su época, el caso alimentó durante más de un siglo mitos, libros y adaptaciones cinematográficas. Esta nueva visión de Netflix busca explorar el contexto social y los tabúes de la época victoriana a través de una propuesta visual estilizada y provista de humor negro.