El primer frente frío de la temporada ingresa a México durante el mes de septiembre de 2026, periodo en el que se prevé el arribo de al menos tres sistemas. Las autoridades meteorológicas confirmaron que la mayor concentración de aire frío y descenso térmico se registrará entre noviembre de 2026 y febrero de 2027, periodo que concentrará más del 50 % de los fenómenos programados.
La presencia de la fase cálida de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) provocará que las masas de aire frío provenientes de Estados Unidos y Canadá se desplacen con mayor frecuencia hacia el norte, noroeste y centro del país. Para entidades del noroeste como Baja California Sur, el SMN anticipa un incremento en la probabilidad de precipitaciones hacia el mes de diciembre, así como posible interacción entre sistemas frontales y tormentas invernales.
¿Cuándo entra el próximo frente frío y cuántos habrán por mes en la temporada 2026-2027?
El próximo frente frío llegará durante la primera quincena de septiembre de 2026, dando inicio al ciclo invernal que se extenderá por nueve meses. La distribución mensual de los 56 frentes fríos pronosticados por el Gobierno de México se detalla a continuación:
- Septiembre 2026: 3 frentes fríos.
- Octubre 2026: 7 frentes fríos.
- Noviembre 2026: 8 frentes fríos.
- Diciembre 2026: 9 frentes fríos (mes con mayor actividad).
- Enero 2027: 8 frentes fríos.
- Febrero 2027: 7 frentes fríos.
- Marzo 2027: 6 frentes fríos.
- Abril 2027: 6 frentes fríos.
- Mayo 2027: 2 frentes fríos.
El titular del SMN, Fabián Vázquez Romaña, explicó que la intensificación de estos sistemas a finales de año derivará en eventos de "Norte" con fuertes rachas de viento, incremento del oleaje en zonas costeras del Golfo de México y descensos marcados de temperatura en regiones serranas del país.
Por su parte, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) exhortó a la población a tomar medidas preventivas frente a las bajas temperaturas, tales como abrigarse mediante el método de capas, dar mantenimiento a sistemas de calefacción y evitar el uso de braseros o estufas de carbón en espacios cerrados para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.





